sábado, 30 de marzo de 2013



SÁBADO DE GLORIA, DOMINGO DE RESURRECCIÓN- 2013

 AL RESUCITADO

Tú, mi Señor, no sólo has sido crucificado,
sino también resucitado.
Así quiero gozarte,
así deseo adorarte, despojado de la cruz,
aliviado del dolor de la traición,
porque de esa manera encuentro en ti la esperanza
de alcanzar un día la paz  
que este mundo cruel nos arranca.

Me turba tanto el dolor que encuentro a mí alrededor,
que siento deseos de gritar a los cuatro vientos
los lamentos de tantos crucificados                                            
a quienes dejaron sin voz.

¡Oh, mi Señor!, si estoy equivocada, concédeme tu perdón.

Vivo con impotencia
el no poder remediar esta cruel  realidad,
encontrando el sosiego para tantos corazones heridos.

No puedo, Señor, mantener la calma
ante tan desalmado enemigo.

¿Por qué, Padre nuestro, los hombres utilizamos tan mal
el más hermoso de los regalos que nos has concedido?

¿Por qué de la libertad hacemos prisiones para los ajenos,
por qué hacemos enemigos?

Por eso, Dios mío, deseo contemplarte resucitado,
y  gozarte liberado de la Cruz,
aliviado del dolor de la traición,
porque de esa manera encuentro en ti la esperanza
de  alcanzar un día la paz  
que este mundo cruel nos arranca.

Autora: Luisa Lestón Celorio
2009
Del libro de poemas- (DE CORAZÓN)

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