SÁBADO DE GLORIA, DOMINGO DE RESURRECCIÓN- 2013
AL RESUCITADO
Tú, mi Señor, no sólo has sido crucificado,
sino también resucitado.
Así quiero gozarte,
así deseo adorarte, despojado de la cruz,
aliviado del dolor de la traición,
porque de esa manera encuentro en ti la
esperanza
de alcanzar un día la paz
que este mundo cruel nos arranca.
Me turba tanto el dolor que encuentro a mí alrededor,
que siento deseos de gritar a los cuatro
vientos
los lamentos de tantos crucificados
a quienes dejaron sin voz.
¡Oh, mi Señor!, si estoy equivocada, concédeme
tu perdón.
Vivo con impotencia
el no poder remediar esta cruel realidad,
encontrando el sosiego para tantos corazones heridos.
No puedo, Señor, mantener la calma
ante tan desalmado enemigo.
¿Por qué, Padre nuestro, los hombres
utilizamos tan mal
el más hermoso de los regalos que nos has
concedido?
¿Por qué de la libertad hacemos prisiones para
los ajenos,
por qué hacemos enemigos?
Por eso, Dios mío, deseo contemplarte
resucitado,
y
gozarte liberado de la Cruz,
aliviado del dolor de la traición,
porque de esa manera encuentro en ti la
esperanza
de alcanzar un día la paz
que este mundo cruel nos arranca.
Autora: Luisa Lestón Celorio
2009
Del libro de poemas- (DE CORAZÓN)

No hay comentarios:
Publicar un comentario