sábado, 22 de septiembre de 2012



ZARCILLOS DE CEREZAS

Luce la niña
pendientes  muy sabrosos.
Presume la pequeña
de zarcillos  preciosos
mientras  a ser mocita juega
con tan sustanciosos adornos
que no hay orfebre,
con manos tan delicadas,
que pueda tallar tan fina alhaja.

No duró mucho
su preciada joya,
pues de almíbar
su boquita se volvió
al gozar del delicado sabor
de cerezas tan sabrosas
que dejaron de ser
zarcillos colorados
para deleitar su paladar
con fruto tan delicado.

Luisa Lestón Celorio
6 de junio de 2011








No hay comentarios:

Publicar un comentario