INMERSA EN LA MELANCOLÍA
Despierto
inmersa
en
un mar de melancolía otoñal
que
mis sentidos agita
haciendo
fluir los recuerdos
llenos
de añoranzas
de
los lejanos días.
Como
serpentinas de bellos colores
en
el aire danzan
obligándome
a correr tras ellas
para
poder atraparlas,
pues
con su inquietud, en ocasiones,
de
mi mente se me escapan.
Como
abejas en un panal,
se
alborotan al sentirse intimidadas.
En
algunas ocasiones,
mis
recuerdos son dulces como la miel,
en
otras, como la cera amargan.
Como
si fuesen mariposas,
en
mi estómago se instalan,
haciendo
que me sienta desvanecer
a
causa sus revoloteos
que
me llenan de ansias.
Así,
repleta de inquietud,
mis
sentimientos bullen
con
letras, sílabas, versos,
rimas
y puntos,
comas
y acentos llenos de
resonancias
que
mis manos temblorosas
sobre
el virgen papel trazan.
Y
todo esto ocurre
porque
la melancolía otoñal
mi
corazón anega
de
recuerdos deseosos de volar
convertidos
en nostálgicas palabras.
Luisa
Lestón Celorio.
2011 –
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