mas ahí está al acecho la ingratitud,
la traición, la mentira
que de nuevo me obligan a refugiarme en el recelo
que poco me dura, a causa de mi carácter
crédulo en exceso.
La mudanza del bien al mal
es en mi vida contante
por no persistir en la constancia
de vivir en la prevención instalada.
al sentirme de nuevo engañada,
pero sé que de nuevo tornaré
a vivir confiada.
que encierra mi alma
el sentirme invadida
por la desconfianza;
que aturden mi mente con prevenciones
que del mal me amparan
aunque vuelva a caer en las garras
de los hipócritas que viven entre patrañas.
instalada en la desconfianza
pues sería como vivir
entre paredes enclaustrada.
para vivir entre temores
que anegan la voluntad
perdiendo energía para vivir
lo bello de la vida.
Quiero hacer de mi vida
una dulce balsa
que navegue por los mares
de la esperanza;
esperanza en que la maldad
de nuevo no me abarca.
que a las tinieblas les arrastra
sean aquellos que de su maldad
hacen sus existencias nefastas.
aunque intenten con la maldad
de ella privar mi alma.
5, 1, 2012
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