viernes, 29 de marzo de 2013

REFLEXIÓN PARA SEMANA SANTA

  
  REFLEXIÓN PARA SEMANA SANTA

¡Mirad!, mirad su rostro doliente,
su mirada que implora clemencia,
no para Él, sino para todos sus hermanos
que le seguimos  cada día traicionado.

¡Padre, perdónales que no saben lo que hacen!
clamó al Altísimo,  en el momento de su inmolación,
pues  bien sabía que su calvario no terminaría aquel aciago día
que intentaron poner fin  a su vida con cruel crucifixión.

Miradle con que ternura nos acoge
pese que a  cada instante le coronamos con tiara de espinas.
Pese que cada día le crucificamos en madero tallado en el dolor ajeno.
Pese que a cada momento  ungimos sus labios con la hiel de nuestra maldad.
Pese que a cada instante le  clavamos nuestras lanzas cargadas de crueldad
en su costado sin ninguna piedad.

¿Dónde está nuestra misericordia con el prójimo?
¿Dónde está nuestro amor al hermano?
¿Dónde están nuestras promesas de buen cristiano?

Damos  por hecho que colgando del cuello una dorada cruz
Y repartiendo limosnas ya somos dignos de gana el cielo.
 Que rezando cada día  plegarias
 para que nos ayude en nuestro caminar,
ya somos buenos cristianos
Y  ya podemos con el dedo a otros señalar.

¡Mirémonos, reconozcamos nuestro impudor!
 pues mientras le rogamos que no nos abandone
 en nuestras tribulaciones
 le seguimos crucificando sin piedad.

Luisa Lestón Celorio
Marzo del 2013 


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