lunes, 14 de noviembre de 2011

VESTIDOS BLANCOS…

La tierra alfombradade blanco
el camino hacia eltemplo adornaba.
Resplandores depureza
se abrían a nuestrospasos.
Agradecido el cielopor nuestro regalo
nos devuelve un día
lleno de ternura yencanto.

Ante el Señor tellevamos
vestida de blanco.
Inquieta y silenciosa
recibes tu bautismo
mientras tu padre yyo gozosos
sentíamos emocionesencontradas:
llanto y sonrisas,ilusiones y temores
por laresponsabilidad
ante ti y ante Diosadquirida.

Temblorosa tesostengo en mis brazos
ayudada por tu padre
que extasiado tecontempla.

El Sacerdote sobre tucabecita
derrama el aguabendita.
En tu frente la SeñalCristiana sella,
y pronuncia tunombre: María.

Sostenemos ennuestras manos
velas prendidas
que Luz Viva dan anueva vida.
Luz del mismo Dios,
que a través denuestro amor
te dio la vida.

De nuestro corazón
una oración sedesprende:
Gracias Señor poreste gran día.
Gracias Señor por tuGracia.
Ayúdanos Señor acumplir tu voluntad.
Ayúdanos Señor…
Señor ayúdanos aser buenos padres
y ejemplo de buenoscristianos.

No pasaron muchosaños
y nuestra niña sevuelve a vestir de blanco.
Caminando hacia el altar
tu padre y yo teseguimos
deseosos de junto ati recibir
el Ágape Divino queel Buen Jesús
comparte con susamigos y hermanos.

Una y otra vez,
gracias damos al Dios bueno.
Gracias por tantasbendiciones
que nos ha dado elcielo.
Gracias por tantagracia concedida,
por tanto cariño yamor
que nos danuestra niña.

Vestida de blanco salesde casa
enamorada e inquieta,
deseosa de llegarpronto a la iglesia
donde te espera tuenamorado
para uniros parasiempre
ante los testigosallí congregados.

Este vestido,nosotros no hemos escogido.
Este día no estaba ennuestra agenda.
Este momentoqueríamos lejano,
pero tu dicha ha deser lo primero
aunque por adentronos rasgue la pena.

Se hacen confusosnuestros sentimientos:
ante todo, este es tudía, y el resto de tus días.
Con todo nuestro amor
vuestra felicidad pornosotros será compartida.

Ante el altar teespera aquel
al que tu corazón hasentregado.
Entre acordes yflores,
tu padre te lleva de su brazo.
Con paso lento,
entre penas perocontentos por dentro,
vemos cómo nuestramorada
se queda vacía de tusrisas,
preocupaciones yalegrías.

Comprendo que enti haya tanta dicha.
Yo también un día mevestí de blanco.
Ilusionada y con grancontento
dejé atrás un pasado
para junto a miamado,
comenzar una nuevavida.

Vestidos blancos,
blancos vestidoscubrieron tu cuerpo
en los grandesacontecimientos de tu vida.
Y siempre presente,
Dios estaba dandograndeza
a los momentos más hermosos
de tu existencia.

LIBRO: (BAZAR DE SENTIMIENTOS) R.P.I. 0- 368-2011- Nº DEA.R. 05/2011/420

No hay comentarios:

Publicar un comentario